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Un ilustrador como lector cero

 

Ilustrador, el primer lector de tu obra

 

Un ilustrador puede ofrecerte algo mejor que un informe de un lector cero, una imagen de tu obra.

Cuando tu obra está todavía en construcción, es el momento de poder mejorar y cambiar. Para poder mejorar tu visión sobre tu propia obra necesitas la ayuda de elementos externos que amplíen opinión. Para eso están los lectores cero, que serán personas que lean esos borradores y te den información y opinión.

Como parte de la creación de mis personajes y escenas, no solo he utilizado esta figura de lector cero, sino que el trabajar con una ilustradora, Saray Hurtado, me ha ayudado mucho a recibir el primer feedback sobre lo que iba construyendo. Saray Hurtado y sus trabajos

Para empezar, siendo una obra de fantasía más cercana a una fábula que a un relato, es importante que el ilustrador sea especialmente imaginativo y que su obra y estilo sea acorde con el mundo que tienes en mente. 

Personaje. Por Saray Hurtado Sandoval
Borrador personaje por Saray Hurtado Sandoval.

Cómo he trabajado con un ilustrador como lector cero

En mi caso, el sistema era sencillo. Cada capítulo contiene un personaje, y cada personaje está en una escena especial que le pertenece.

Así que, cada vez que escribía la ficha del personaje y un borrador de cómo iba a ser el capítulo, lo enviaba para que Saray dibujara también el borrador del personaje y la escena, de manera que enseguida recibía la impresión de alguien que había construido una imagen con la información de lo que yo había escrito.

Ayuda para detectar escenas fuerza

Para mí ha sido importante que Saray eligiera como escena principal la misma que yo tenía en mente como parte de más impacto en el capítulo. En caso de no ser así, la escena descrita no había conseguido la suficiente fuerza, no se había trasmitido la intensidad que pretendía. Tocaba repasar. 

 

Personajes con poca descripción

Algunas faltas de información salían a la luz, como por ejemplo, la altura de uno de los personajes. Yo había dicho que apenas cabía por un hueco, pero no había dicho cómo era de grande el agujero, fallo que salió a la luz al ver el borrador de la escena, donde el personaje era más pequeño de lo que yo tenía en mente. 

La idea es sencilla: si tienes que dar muchas explicaciones al ilustrador, el personaje o la escena no están bien compuestas, o están mal reflejadas en tu escritura.

En el borrador de personaje ya debería verse la esencia de este.  Si no es así, tal vez el personaje no esté bien descrito; aunque el problema puede ser que el personaje no tenga la suficiente personalidad.

Son los detalles y las características especiales de cada uno lo que le da esa presencia personal. Y en esa descripción del personaje, el ilustrador debería haber detectado esa primera impresión. 

 

Sin duda, para los que estáis pensando en escribir una obra de fantasía, relato corto, o cualquier creación con personajes estrambóticos, mundos de fantasía, o con escenas con fuerte carga pictórica; la ayuda de un ilustrador hará mejor tu obra, no solo con el resultado final de sus ilustraciones o portada, si no por poder devolverte como un espejo la imagen que lanzas con tu palabra escrita. 

Creo que los escritores tenemos muchos recursos hoy, como software para crear fichas de personajes, escalillas, líneas temporales y análisis de texto. Pero si escribo fantasía el recurso de un ilustrador como lector cero volverá a ser sin duda un apoyo principal.

En una frase: ¡un lector al que se le puede leer la mente!

Si queréis conocer algo más del trabajo de Saray Hurtado aquí está el camino.

Saray Hurtado y al

 

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Publicado enCreatividad en la escritura