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Deus ex Machina

Deus ex machina, recurso narrativo.

 

El recurso narrativo Deus ex machina aparece en el teatro clásico como recurso para dar giros de trama.

Se trataba de introducir en escena una deidad, y solía hacerse con una grúa o un andamio. La introducción de esta deidad provocaba cambios de situación y reconducción de la trama que de otra manera sería difícil justificar.

A pesar de que en el teatro griego y romano la presencia de dioses era acorde con la sociedad, este recurso vuelve a aparecer a lo largo de la edad media y también en el Renacimiento. Es fácil encontrar su presencia, más evidente o menos, en una mayoría notable de obras.

En el teatro Renacentista inglés

Por la urgencia por hacer obras y encargos casi imposibles, el recurso deus ex machina se convierte en recurrente para solucionar obras que no daba tiempo a desarrollar mejor. La popularización del teatro hizo que los autores aceptaran cada vez más encargos y que se produjeran las obras incluso subcontratando a otros autores.

The tempest, Ariel deus ex machina

Un ejemplo de deus ex machina, es por ejemplo el personaje de Ariel en La tempestad de Shakespeare. Es una espíritu liberado de una maldición por el hechicero Próspero, y en gratitud está a su servicio. Gracias a sus poderes la obra se desarrolla en 24 horas, con manipulación de los personajes por una especie de hipnosis y la generación de ilusiones. Sin Ariel sería difícil justificar esa velocidad en el desarrollo de la trama.

Un recurso cutre

Es difícil justificar ese recurso usándolo forma tan burda como en los ejemplos. Sigue siendo un recurso recurrente aunque se intenta sofisticar. Gandalf es un deus ex machina en El Señor de los Anillos, en algunos casos muy evidente, pero su presencia es en sí misma un recurso siempre disponible a lo largo de la obra.

¿Cómo puedo usarlo?

Pues desde luego que meter un dios con una grúa que te solucione la trama de un martillazo no es la mejor idea.

La idea del Deus ex machina puede ser más sofisticada. No necesariamente tiene que ser un personaje con superpoderes. Hay elementos poderosos que pueden cambiar la situación de un personaje o de una comunidad entera. La meteorología es lo suficientemente poderosa como para poder hacerlo de forma catastrófica y repentina. La diosa fortuna, un premio de lotería o un sorteo, por ejemplo.

Si tienes que apostar por un personaje, que no sean poderes especiales. Puede ser poseedor de una información clave, aunque deberías justificar un poco el motivo.

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Publicado enRecursos narrativos