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Como mejorar la personalidad de los personajes

Personajes, mejorar su personalidad.

 

Los escritores no somos los únicos creadores de personajes. Hay otros que usan sistemas para crear personajes, y son una fuente de ideas a tener en cuenta.

Sin duda, la creación de personajes es la fase que va a convertir nuestra obra en un relato si acertamos, o en una enumeración de sucesos sin más si fracasamos.

Desde películas de cine, a cortos, cómic, humoristas, youtubers; todos ellos son creadores de personajes, algunos son personajes en sí mismos, otros los crean para hacer realidad su obra. Todos ellos tienen sistemas y estudios de cómo hacerlos. Pero yo recuerdo especialmente una forma de crearlos que suelo tener en cuenta, principalmente para fantasía o relatos cortos, y es la forma de crearos en los juegos de rol.

Así es. Esos juegos se se soportan sobre los mismos dos pilares que un relato. Historia y contexto, y sobre unos personajes genialmente desarrollados. De la creación de mundos ya hablaremos, pero la creación de personajes es algo que vamos a tratar, en concreto su forma de darles personalidad.

Saray Hurtado

Antes de empezar a narrar, seguramente hay dos personajes que tienes claros, el protagonista y el antagonista. El bueno y el malo, ¡qué menos! Pero van a ser los personajes secundarios los que van a dar personalidad a la obra.

Personajes secundarios, dan empaque

La salsa de la historia. Algunos de ellos sin darte cuenta llegarán a ser una fuente de capital creativo. Con ellos puedes meter variedad, tramas secundarias. Otros intervendrán solo para colaborar en un giro, o para justificar sucesos. Tal vez tengas la tentación de no dedicarles el mimo que has volcado en tu protagonista. Pues vamos a ver una opción para añadir personalidad a estos personajes.

En los juegos de rol se suele empezar con una tabla con los atributos físicos. En ellos pocas veces hay datos relevantes, a no ser que ellos sean determinantes en la historia (una cicatriz que lo delate, un tatuaje, etc.). Pero es en el apartado de psicología donde está lo que me interesa. Un ejemplo resumido de estas fichas:

  • Habilidades: suelen ser físicas, hablar idiomas o cosas generales.
  • Talentos: psicología, aspectos como regatear, manipular, mentir…
  • Diplomacia: llámalo de otra manera si quieres, pero es su relación con otros personajes. Amistad, conocidos, adversarios o adversarios no declarados, puedes hacer una tabla excel si hay muchos personajes.
  • Puntos de locura: ¡Aquí está el asunto!

Locura, siii….

Eso es. Se acabaron los personajes planos. Tan buenos que parecen de fábulas para niños, los que haría tu abuela para contarte un cuento y que no pilles traumas. Personajes tan definidos que no van a parecer reales.

En el desarrollo de personajes de rol hay varias reglas. Pero podemos marcar una como ejemplo aquí, y luego la adaptas a tu gusto.

Una vez definido lo que necesites del personaje en su tabla, como por ejemplo, que hable cierto idioma, que sea de cierta raza o con el pelo de un color concreto. Cuando lo tengas maquetado, ahora tocan los borrones.

  1. Haz una tabla con 12 talentos, pon los que creas que se adaptan al mundo que has creado si es de fantasía o que creas que podrían intervenir en las situaciones en las que vas a sumergir a los personajes.
  2. Tira dos dados, dos veces. del 1 al 12 tendrás ahí los dos nuevos talentos para tu personaje.
  3. Haz una tabla con 12 facetas de locura. Tampoco te pases, aunque se llamen así en los juegos de rol tampoco son locuras como tal. No impiden la vida normal del personaje, pero sí le da color. Vamos a ver un ejemplo:
    • Hablar solo
    • Tics, podrías incluso hacer una subtabla, pero que sean llamativos.
    • Fobias. A cualquier elemento presente en la obra: arañas, alturas, gérmenes, volar en avión…
    • Mal humor permanente.
    • Es un tolosa. Ya sabes, que “to lo sabe”, afectará a los diálogos.
    • Es un salido. No hace falta comentar
    • Mentiroso compulsivo
    • Siempre te agarra del brazo cuando te habla. Dan ganas de pegarle solo de leer el punto de locura.
    • Conduce como un loco. Insulta con la ventanilla subida y cosas así.
    • Baila fatal, provoca vergüenza ajena a toneladas. Pero le encanta bailar…
    • Mastica chicle siempre, con la boca abierta, con el chicle asomando. (Ver comentario para el que te agarra del brazo).
    • Come con la boca abierta, y bebe haciendo ruido al tragar. Es como invitar a comer a un jabalí.

Puedes ser tan creativo como quieras. Puedes ser más concreto adaptando estos puntos a tu mundo concreto, o dando un toque especial.

Ahora solo te queda tirar dos dados.

Esta técnica es sencilla, un poco cómica. Pero igual te saca de un bloqueo. Y puede ser un ejercicio genial para forzarte a escribir sobre personajes sobre los que no tienes del todo el control.

Por favor, mándame una ficha de personaje con el resultado y la disfrutamos en los comentarios. Y si adjuntas el cómo piensas gestionar ese punto de locura, mejor.

 

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Publicado enCreatividad en la escritura